TALLER NACIONAL PROGRESISTA

El 14 de septiembre se llevará a cabo un taller nacional progresista con la idea de debatir la participación del progresismo en la propuesta de integración con el partido Verde y con el movimiento Compromiso Ciudadano, entre otros grupos y sectores.
En la página central de Progresista (http://www.progresistas.co/) encontrarán información complementaria.
El día anterior, jueves 13, se reunirán los jóvenes para analizar su situación dentro del progresismo, y para acercar posiciones sobre el que hacer en estas circunstancias.

PROGRESISTAS

Primer Movimiento Político
de construcción colectiva del siglo XXI

¿QUÉ ES SER PROGRESISTA?

ALGUNOS LO DEFINEN COMO UNA ACTITUD, Y TIENEN RAZÓN. OTROS LO ENTIENDEN COMO UNA CONCEPCIÓN DEL ESTADO, Y TAMBIÉN TIENEN RAZÓN. PERO LOS QUE PERTENECEMOS AL MOVIMIENTO NACIONAL PROGRESISTA SABEMOS QUE ES UNA PROPUESTA POLÍTICA ALTERNATIVA, CUYA DEFINICIÓN ESTÁ EN CONSTRUCCIÓN Y CUYA ORGANIZACIÓN ESTÁ EN PROCESO, Y QUE HA HECHO PRESENCIA EN LA POLÍTICA NACIONAL DESDE HACE MUCHO TIEMPO. (Julián Mejía B.)

Al final del blog encontrarán una propuesta, escrita por Julián Mejía Botero, que de paso recoge otras propuestas y aporta construcciones colectivas hechas en Caldas, y sobre la que podemos seguir buscando consensos. Los invitamos a que la lean y opinen al respecto.

VÍDEO PROGRESISTAS CALDAS

30 de julio de 2013

Memoria histórica y conflicto


No puede concebirse un proceso duradero de paz sin que la Nación conozca toda su verdad. Deberá haber una especie de gran psicoanálisis colectivo.

 Muchas reflexiones depara el estudio del Centro de Memoria Histórica sobre los desarrollos del conflicto armado entre 1958 y el 2012, que habría que releer una y otra vez. Podría ser la continuación de La violencia en Colombia, texto clásico sobre la violencia partidista escrito en 1962 por el sociólogo Orlando Fals Borda, el abogado penalista y brillante político Eduardo Umaña Luna y el sacerdote Germán Guzmán Campos.
Ambos son resultado de misiones encargadas por los gobiernos. En el primer trabajo se habló de 300.000 muertos entre finales de la década de los 40 y comienzos de la de los 60 del siglo pasado. El segundo comprende la segunda mitad del siglo XX y comienzos del XXI.
Del primero, lamentablemente, no tomamos las lecciones, a pesar de las pavorosas descripciones. Ante todo, no hicimos los juicios de responsabilidad política a quienes desencadenaron la barbarie.
Salimos del paso con las instituciones del Frente Nacional, que en buena parte frenaron el desarrollo político del país y en alguna medida engendraron o facilitaron la “otra violencia”.
Esta vez, en una primera lectura, se destacan cifras y sorprendentes análisis.

La naturaleza del conflicto colombiano nada tiene que ver con los que se han presentado y resuelto en otras partes. No hemos estado enfrentados por motivos religiosos, raciales, de repartición territorial de la república y ni siquiera ideológicos de manera claramente definida.
De las 220.000 víctimas, el 80 por ciento corresponde a la población civil. Extraña guerra esta, donde mueren muchos más civiles que combatientes. Siendo altísima la cifra de muertes, es menor que la producida por la delincuencia común y organizada, el narcotráfico y hasta los accidentes de tránsito.
De ahí por qué el manejo del orden público en general debe rediseñarse. Puede ser buena estrategia la propuesta del Ministerio de Seguridad Pública, que, parece, podría estar en las expertas manos del general Óscar Naranjo.
La degradación total (forma de ejecutar los crímenes, desde el ‘corte de franela’ hasta la motosierra) amerita un serio estudio de nuestro comportamiento como Nación.
Podría decirse que, al igual que la violencia partidista, los mayores estragos no se produjeron en las grandes ciudades (con la excepción del ‘Bogotazo’), sino en las regiones y ciudades intermedias y pequeñas. Eso explicaría la casi total indiferencia de las masas urbanas y de las propias élites políticas y económicas ante los continuos crímenes generados por la violencia, y también permitiría entender por qué hemos “convivido” con la barbarie.
Después de cada masacre, el país continúa su rumbo como si nada hubiera pasado. Podría decirse que en este flagelo también se refleja el centralismo. La violencia solo toca a pueblos y veredas.
Los asesinatos selectivos cubren buena parte de la “nueva violencia”, algo que sucedió en la violencia liberal-conservadora.
De tanta barbaridad (secuestros, torturas, desapariciones, violación, reclutamiento de menores, asesinatos selectivos) se deducen responsabilidades claras para guerrilleros, paramilitares y agentes del Estado, como gallardamente lo ha reconocido el presidente Santos. No puede concebirse un proceso duradero de paz sin que la Nación conozca toda su verdad. Deberá haber una especie de gran psicoanálisis colectivo.
Carlos Lemos Simmonds
Hace diez años el país vivió la sorpresiva partida de Carlos Lemos Simmonds. Hombre de convicciones y recio carácter, jamás transigió con las componendas ni la corrupción. Leal combatiente, no dudó en firmar la paz con el M-19 en compañía de Carlos Pizarro durante el gobierno de Virgilio Barco. En la Constituyente se opuso a eliminar la extradición de nacionales, bandera de los narcotraficantes, a quienes combatió con valor.
Mucha falta hace Lemos en estos momentos de turbulencia.
POR LA COLOMBIA QUE SOÑAMOS: PROGRESISMO, Nueva Fuerza Política. - MOVIMIENTO NACIONAL PROGRESISTAS / PROGRESISTAS CALDAS ___ fuerza política en construcción. "Ser PROGRESISTA es respetar, como nos gusta que nos respeten"; "Ser PROGRESISTA es creer en los otros, como nos gusta que nos crean"; POR LA COLOMBIA QUE SOÑAMOS: Nueva Fuerza Política MOVIMIENTO NACIONAL PROGRESISTAS / PROGRESISTAS CALDAS: fuerza política en construcción. "Ser PROGRESISTA es hacer primar el interés general sobre el interés particular o de grupo" "Ser PROGRESISTA es SER pacifista, no violento" "Ser PROGRESISTA es rechazar la violencia como instrumento para hacer política" MOVIMIENTO NACIONAL PROGRESISTAS / PROGRESISTAS CALDAS: POR LA COLOMBIA QUE SOÑAMOS Y NOS MERECEMOS. "Ser PROGRESISTA es SER DEMÓCRATA Y ESO NOS COMPROMETE CON LA PARTICIPACIÓN, LA TRANSPARENCIA Y LA HONESTIDAD."