TALLER NACIONAL PROGRESISTA

El 14 de septiembre se llevará a cabo un taller nacional progresista con la idea de debatir la participación del progresismo en la propuesta de integración con el partido Verde y con el movimiento Compromiso Ciudadano, entre otros grupos y sectores.
En la página central de Progresista (http://www.progresistas.co/) encontrarán información complementaria.
El día anterior, jueves 13, se reunirán los jóvenes para analizar su situación dentro del progresismo, y para acercar posiciones sobre el que hacer en estas circunstancias.

PROGRESISTAS

Primer Movimiento Político
de construcción colectiva del siglo XXI

¿QUÉ ES SER PROGRESISTA?

ALGUNOS LO DEFINEN COMO UNA ACTITUD, Y TIENEN RAZÓN. OTROS LO ENTIENDEN COMO UNA CONCEPCIÓN DEL ESTADO, Y TAMBIÉN TIENEN RAZÓN. PERO LOS QUE PERTENECEMOS AL MOVIMIENTO NACIONAL PROGRESISTA SABEMOS QUE ES UNA PROPUESTA POLÍTICA ALTERNATIVA, CUYA DEFINICIÓN ESTÁ EN CONSTRUCCIÓN Y CUYA ORGANIZACIÓN ESTÁ EN PROCESO, Y QUE HA HECHO PRESENCIA EN LA POLÍTICA NACIONAL DESDE HACE MUCHO TIEMPO. (Julián Mejía B.)

Al final del blog encontrarán una propuesta, escrita por Julián Mejía Botero, que de paso recoge otras propuestas y aporta construcciones colectivas hechas en Caldas, y sobre la que podemos seguir buscando consensos. Los invitamos a que la lean y opinen al respecto.

VÍDEO PROGRESISTAS CALDAS

7 de junio de 2013

Alcalde de Bogotá mejora en imagen, para disgusto de sus malquerientes.

¿Qué es lo que no le perdonan a Petro?

Alcalde de Bogotá mejora en imagen, para disgusto de sus malquerientes.


Los enemigos del alcalde Gustavo Petro deben estar “de catre”. En la última encuesta del Centro Nacional de Consultoría para CM&, subió 7 puntos en opinión sobre el gobierno y en imagen personal. Va para el 50%, y eso es bastante si se tiene en cuenta que fue elegido solo con el voto del 32% de las personas que sufragaron en octubre de 2011.

Los promotores de la revocatoria del mandato seguramente están muy preocupados. No han podido explicar el procedimiento utilizado para la recolección de firmas –contratar y pagar para hacer esta labor es chanchullo- y tampoco han informado de dónde sacaron el dinero con el que financian sus actividades, y les salta en el camino esta mala noticia. Seguramente contratarán otras encuestas hasta encontrar una que les satisfaga, e incrementarán la publicidad de desprestigio al burgomaestre. Se sabe que ya han estado analizando que si lo revocan, Gustavo Petro, perseguido, martirizado, queda con buena opción para aspirar a la Presidencia de la República en el 2018, lo que para muchos será un enorme dolor de cabeza.

¿Por qué ganó Petro?

Sin duda por su inteligencia y porque planteó una propuesta apropiada e interesante. Venía de denunciar las irregularidades y abusos del gobierno de Samuel Moreno y como miembro del Polo había trazado una raya indeleble que lo separó de esa gestión. Llevaba bastantes años de exposición ante la opinión pública como miembro del Congreso Nacional y tuvo buena figuración en la campaña presidencial de 2010. La transparencia fue su bandera.

Sus contradictores –todo el establecimiento político- se dividieron. Querían apoderarse de las migajas que quedaran del estropicio anterior y cada quien buscó lo suyo, olvidándose de la importancia de los acuerdos y las coaliciones. Petro fue la mayor minoría. Ya derrotados, no se lo perdonan. Se juntaron en el Concejo para no dejarlo gobernar e intentan derrocarlo comprando firmas. Alegan que es petulante, que no sabe administrar y que su idea sobre el servicio de basuras fue una catástrofe.

Estilo y resultados en la gestión
Petro se aísla a veces, es poco comunicativo con sus colaboradores y tiene un aire de autosuficiencia que algunos califican de prepotencia. Pero piensa bastante e imprime a su gestión un estilo muy personal, que es bien recibido en los sectores populares para los cuales trabaja incansablemente.

Si bien es cierto que no todo le salió bien en lo de basuras, lo que se propuso no era descabellado. Y en otros aspectos de gobierno ha tenido resultados impactantes. Lo del agua no tiene antecedentes, fue una definición de alto contenido social que ahora –con los informes sobre el servicio de agua, que en muchas partes de Colombia no es suficiente ni de buena calidad- adquiere la condición de hit. Los éxitos en seguridad son indudables, lo mismo que los adelantos en materia educativa. Ya pasó a la historia por haber sido el alcalde que después de medio siglo de espera definió, financió y contrató la elaboración de los diseños del metro.

Petro defiende lo público como nadie. Se convirtió en abanderado de la autonomía de las entidades territoriales y tiene una altísima consideración por los sectores populares, a los que entrega con dedicación los máximos esfuerzos de gobierno y altos niveles de inversión. Ya logró buenos resultados en materia de lucha contra la pobreza.

Un alcalde honrado
Petro es un funcionario sano, bien intencionado, transparente. Se atreve a decir que no se ha robado un peso de la administración porque sabe que nadie lo puede contradecir. Se preocupa directamente porque los funcionarios del Distrito sean igualmente probos, respetuosos con la ciudadanía, cumplidores de sus deberes y esencialmente honorables. Lucha con seriedad y compromiso contra la corrupción, lo que no todos consideran, siendo un enorme éxito.

¿Por qué se le juzga mal?
Principalmente se le juzga con ligereza, por diferencias clasistas, porque no le cae bien a muchos su forma de gobernar, de denunciar, de desafiar. Se le dice altanero porque reta, confronta, rechaza sin dobleces y hace señalamientos a veces innecesarios, valga la verdad.

Gran parte de la inquina con la que se le juzga es eminentemente política. Politiquera. Nada se le reconoce, ni siquiera su transparencia, en un mundo en el que reina la corrupción. La oposición que se le hace es sistemática, irreflexiva, radical. Sin elementos de juicio serios, sin estudios válidos  se le estigmatiza, y los medios de comunicación y muchos sectores económicos poderosos, que nunca le han perdonado su pasado del M-19, hacen eco a sus rivales partidistas para desprestigiarlo y tumbarlo.

Es una actitud egoísta, desconsiderada, revanchista, absurda. No saben el mal que le hacen a la ciudad. La interrupción de un gobierno causa trastornos, demoras, enormes daños fiscales, pérdidas presupuestales grandes, que ocurren cuando se paraliza la ejecución de las obras públicas, y que generalmente nunca se reanudan.

Si a Petro se le revoca o se le destituye llegará la incertidumbre, la parálisis absoluta, el trastorno administrativo, el atraso de programas, de planes. Tendrá que convocarse a nuevas elecciones, que le costarán al fisco sumas considerables. Bogotá tendrá que soportar una campaña electoral no programada, con todos sus horrores, y el pueblo elegirá un alcalde de medio tiempo, que llegará a cambiar todo sin que tenga tiempo de comenzar nada en serio.

¿No será que el Alcalde sí sabe para dónde va?
Muchos, los de buena fe –que también los hay- evalúan la gestión del alcalde Petro según los cánones tradicionales. Se le dice mal administrador, ignorante en el arte de gobernar y solo bueno para la crítica, para la oposición, como la que adelantaba con éxito en el Senado.

El burgomaestre es un político instruido, bien formado, estructurado ideológicamente, nada tradicional en sus concepciones y conceptos. ¿No será que va para dónde quiere? Petro no parece ser de esas personas que dejan pasar las oportunidades sin aprovecharlas. En su vida política la alcaldía es una magnífica ocasión de mostrarse como un dirigente heterodoxo, diferente a los tradicionales que la gente rechaza, popular, de izquierda democrática. Su aspiración verdadera es la Presidencia de la República, como lo reveló su secretario de Gobierno Guillermo Alfonso Jaramillo. Sus críticos podrían estar pifiados.

El fantasma de la Procuraduría
Muchos de los enemigos del alcalde distrital le apuestan a la Procuraduría. Dicen que el procurador Ordóñez lo destituirá fulminantemente y le impondrá una sanción de 20 años, durante los cuales no podrá ejercer funciones públicas, “para salir de él de una vez por todas”. Recuerdan en la forma más alegre que ya lo hizo con la senadora Piedad Córdoba.

El procurador, no por controvertido deja de ser serio y pulcro. Recientemente dijo que espera cumplir una gran función como representante de la sociedad y jefe del Ministerio Público. Sin duda lo hará, máxime si aspira a ser el Presidente en 2018.

A menos que una exhaustiva  investigación demuestre que el alcalde es un corrupto, un delincuente al estilo de sus antecesores, no podrá sancionarlo sacándolo del cargo. Petro fue elegido Alcalde por varios cientos de miles de electores para que gobernara durante cuatro años. Nada justificaría su retiro, a menos que fuera por una razón criminal gravísima. Es cierto que ya ocurrió con otros funcionarios, pero se trata de la ciudad Capital.
Además, el procurador Ordóñez es un funcionario perspicaz que sabe los trastornos que ocasionaría a Bogotá con una determinación de esa naturaleza. Como buen político también conoce que dicha decisión sería interpretada como un abuso de poder, para quitarse de encima un contendor fuerte en las elecciones presidenciales de 2018.

¡Déjenlo gobernar!
La ciudad ganaría mucho si dejaran gobernar al alcalde sin tantos inconvenientes, sin tanta rabia, sin los obstáculos que cada día se colocan en su camino.

Concejo distrital, contralor y personero, las entidades de control, la prensa, los partidos, cada quien dentro de la órbita de sus funciones, cada cual sin dejar de cumplir con sus deberes, debieran ser menos pugnaces, mas imparciales, objetivos y constructivos en la ejecución de sus tareas, de manera tal que la administración distrital tuviera el espacio y el tiempo necesarios para cumplir sus actividades, ejecutar el Plan de Desarrollo y brindarle a la ciudad la atención y los programas que necesita.

Seguir al acecho, persistir en el asedio, mal utilizar el poder, prestarse a las manipulaciones de los enemigos políticos del alcalde, es un raquítico favor que muy caro les saldrá a los bogotanos.
POR LA COLOMBIA QUE SOÑAMOS: PROGRESISMO, Nueva Fuerza Política. - MOVIMIENTO NACIONAL PROGRESISTAS / PROGRESISTAS CALDAS ___ fuerza política en construcción. "Ser PROGRESISTA es respetar, como nos gusta que nos respeten"; "Ser PROGRESISTA es creer en los otros, como nos gusta que nos crean"; POR LA COLOMBIA QUE SOÑAMOS: Nueva Fuerza Política MOVIMIENTO NACIONAL PROGRESISTAS / PROGRESISTAS CALDAS: fuerza política en construcción. "Ser PROGRESISTA es hacer primar el interés general sobre el interés particular o de grupo" "Ser PROGRESISTA es SER pacifista, no violento" "Ser PROGRESISTA es rechazar la violencia como instrumento para hacer política" MOVIMIENTO NACIONAL PROGRESISTAS / PROGRESISTAS CALDAS: POR LA COLOMBIA QUE SOÑAMOS Y NOS MERECEMOS. "Ser PROGRESISTA es SER DEMÓCRATA Y ESO NOS COMPROMETE CON LA PARTICIPACIÓN, LA TRANSPARENCIA Y LA HONESTIDAD."