TALLER NACIONAL PROGRESISTA

El 14 de septiembre se llevará a cabo un taller nacional progresista con la idea de debatir la participación del progresismo en la propuesta de integración con el partido Verde y con el movimiento Compromiso Ciudadano, entre otros grupos y sectores.
En la página central de Progresista (http://www.progresistas.co/) encontrarán información complementaria.
El día anterior, jueves 13, se reunirán los jóvenes para analizar su situación dentro del progresismo, y para acercar posiciones sobre el que hacer en estas circunstancias.

PROGRESISTAS

Primer Movimiento Político
de construcción colectiva del siglo XXI

¿QUÉ ES SER PROGRESISTA?

ALGUNOS LO DEFINEN COMO UNA ACTITUD, Y TIENEN RAZÓN. OTROS LO ENTIENDEN COMO UNA CONCEPCIÓN DEL ESTADO, Y TAMBIÉN TIENEN RAZÓN. PERO LOS QUE PERTENECEMOS AL MOVIMIENTO NACIONAL PROGRESISTA SABEMOS QUE ES UNA PROPUESTA POLÍTICA ALTERNATIVA, CUYA DEFINICIÓN ESTÁ EN CONSTRUCCIÓN Y CUYA ORGANIZACIÓN ESTÁ EN PROCESO, Y QUE HA HECHO PRESENCIA EN LA POLÍTICA NACIONAL DESDE HACE MUCHO TIEMPO. (Julián Mejía B.)

Al final del blog encontrarán una propuesta, escrita por Julián Mejía Botero, que de paso recoge otras propuestas y aporta construcciones colectivas hechas en Caldas, y sobre la que podemos seguir buscando consensos. Los invitamos a que la lean y opinen al respecto.

VÍDEO PROGRESISTAS CALDAS

19 de marzo de 2013

Habemus Papa, che

Por Daniel Samper Ospina

Sueño con que el santo padre gaucho declare a Messi como el nuevo messías, lo cual sería apenas justo.

No voy a engañar a nadie, y mucho menos a ustedes: era verdad que me había alejado de la Iglesia católica. Entiéndanme: cada vez que seguía los rituales me sentía algo ridículo. En misa me daba risa nerviosa cuando tocaba decir “lo tenemos levantado hacia el Señor”.
Imaginaba explicándole la elección del papa a unos extraterrestres, y descubría que no sabría por dónde empezar:

¿cómo decirles que en nuestra especie es normal que media humanidad esté pendiente durante días enteros de una chimenea a través de la cual unos cardenales transmiten su mensaje? ¿No se supone que ya varios de ellos tienen cuenta de Twitter, que algunos tienen celulares? ¿Cómo enseñarles los códigos, aclararles que si la chimenea echa humo blanco, significa que hay papa; que si echa humo negro, significa que hay un bus ejecutivo; que si echa humo por todas partes, significa que Uribe acaba de leer que a Santos lo postularon al premio Nobel de la Paz? Y lo más grave de todo: ¿cómo explicarles que semejante despliegue de lujo y expectativa tiene como fin vestir a un anciano con medias veladas, falda blanca, zapatos rojos y bordados de oro para convertirlo en uno de los hombres más poderosos de la tierra?


Atravesé con indiferencia todos esos momentos, digo la verdad. No me importó la proliferación de papólogos, que, dicho así, parecen técnicos agrícolas, pero que en realidad son aquellos analistas que resultaron más papistas que el papa. Incluso encontré normal que algunos de ellos lanzaran frases del tipo “esta vez buscarán un papa joven, de unos 68 años” en la más desoladora impunidad.

Pero debo reconocer que tanto desdén fue por mi culpa, por mi culpa. Por mi gran culpa. Y que ahora me arrepiento de haber sido un descreído al que le resultaba paradójico observar que unos abuelos arropados con enaguas, adornos en el pelo y anillos dorados discriminaran a los homosexuales por considerarlos raros, pero al mismo tiempo encontraran corriente el hecho de vestirse con batas y gorros rojos, encerrarse en un salón durante tres días, y esperar a que un espíritu con forma de paloma les dijera a quién elegir como jefe.

Por eso seguí la elección del papa sin mayor emoción. Lo único que removió el tizón, aún encendido, de mi compasión católica, fue un conmovedor tweet de Pachito Santos en el que confesaba que había llorado cuando salió humo blanco: es lo mismo que les sucede a los estudiantes que él critica cuando el Esmad los dispersa con bombas lacrimógenas.

Pero eso sentía antes. Ahora todo cambió. Porque, después de la elección del papa argentino, regresé a la iglesia.

Y no podía ser de otra manera. Que el papa sea argentino significa que el humo blanco era por un asado; que se podrá comer churrasco durante la cuaresma; que Su Santidad es el representante de Maradona en la Tierra.

En su primera encíclica el santo padre instará a la humanidad para que apoye a los 11 apóstoles de San Lorenzo, equipo del que es hincha por su evidente alusión sagrada. En el Brasil debe ir por Santos. Y en Colombia por el Santa Fe, que, como todos sabemos, es el equipo de los cardenales, el cual lidera Omar el ‘Prelado’ Pérez.

Será reaccionario, será homofóbico, habrá sido cómplice de dictadores, como dicen algunos. Pero no son asuntos novedosos en un papa, con todo el respeto. Yo me quedo con el hecho inédito de que es porteño; de que dará la bendición con la mano de dios, que es la misma con que Maradona le marcó a Inglaterra. Y de que se hace llamar Francisco, lo cual hizo que Pachito Santos rompiera a llorar de verdad. Si hubiera sido vallenato, se llamaría Francisco el Hombre. Si hubiera sido chileno, don Francisco. Si hubiera sido uruguayo, Francescoli II.

Ahora bien: el cardenal Bergoglio tendrá múltiples desafíos. El primero, enfrentar los escándalos sexuales de la Iglesia sin que lo molesten con odiosos y facilitas chistes sobre su apellido. No será mi caso, lo anticipo. Soy malo para las apócopes. Además, todos sabemos que la pedofilia ha causado injustos daños a la Iglesia. Por un par de ovejas descarriadas, la mala fama salpica a todo el clero, cuando la verdad es que, por cada sacerdote pedófilo, hay cientos de padres buenos e inocentes, que aún tienen despierto al niño que fueron, y que incluso a veces lo corretean. El cardenal Bergoglio –Bergo, para sus amigos– tendrá que reivindicarlos.

El segundo desafío será obrar milagros, al menos en su país: deberá exorcizar el demonio de Cristina Fernández o, por lo menos, lograr que se le desvanezca el botox para que los chavistas sepan cómo queda un presidente embalsamado.

Y el tercero es masificar la palabra de dios. Y lo está logrando: desde que hay papa argentino, sueño con homilías comentadas por Quique Wolff, misas en que uno pueda saltar y corear los responsos, como un barra brava; y confesionarios atendidos por psicoanalistas. También sueño con que el santo padre gaucho declare a Messi como el nuevo Messías, lo cual sería apenas justo.

Regreso, pues, a la iglesia. La estrategia les funcionó conmigo. Celebro el nombramiento del tubérculo austral, y lo hago mirando al cielo y de rodillas: como si estuviera orando. O celebrando un gol.
POR LA COLOMBIA QUE SOÑAMOS: PROGRESISMO, Nueva Fuerza Política. - MOVIMIENTO NACIONAL PROGRESISTAS / PROGRESISTAS CALDAS ___ fuerza política en construcción. "Ser PROGRESISTA es respetar, como nos gusta que nos respeten"; "Ser PROGRESISTA es creer en los otros, como nos gusta que nos crean"; POR LA COLOMBIA QUE SOÑAMOS: Nueva Fuerza Política MOVIMIENTO NACIONAL PROGRESISTAS / PROGRESISTAS CALDAS: fuerza política en construcción. "Ser PROGRESISTA es hacer primar el interés general sobre el interés particular o de grupo" "Ser PROGRESISTA es SER pacifista, no violento" "Ser PROGRESISTA es rechazar la violencia como instrumento para hacer política" MOVIMIENTO NACIONAL PROGRESISTAS / PROGRESISTAS CALDAS: POR LA COLOMBIA QUE SOÑAMOS Y NOS MERECEMOS. "Ser PROGRESISTA es SER DEMÓCRATA Y ESO NOS COMPROMETE CON LA PARTICIPACIÓN, LA TRANSPARENCIA Y LA HONESTIDAD."