TALLER NACIONAL PROGRESISTA

El 14 de septiembre se llevará a cabo un taller nacional progresista con la idea de debatir la participación del progresismo en la propuesta de integración con el partido Verde y con el movimiento Compromiso Ciudadano, entre otros grupos y sectores.
En la página central de Progresista (http://www.progresistas.co/) encontrarán información complementaria.
El día anterior, jueves 13, se reunirán los jóvenes para analizar su situación dentro del progresismo, y para acercar posiciones sobre el que hacer en estas circunstancias.

PROGRESISTAS

Primer Movimiento Político
de construcción colectiva del siglo XXI

¿QUÉ ES SER PROGRESISTA?

ALGUNOS LO DEFINEN COMO UNA ACTITUD, Y TIENEN RAZÓN. OTROS LO ENTIENDEN COMO UNA CONCEPCIÓN DEL ESTADO, Y TAMBIÉN TIENEN RAZÓN. PERO LOS QUE PERTENECEMOS AL MOVIMIENTO NACIONAL PROGRESISTA SABEMOS QUE ES UNA PROPUESTA POLÍTICA ALTERNATIVA, CUYA DEFINICIÓN ESTÁ EN CONSTRUCCIÓN Y CUYA ORGANIZACIÓN ESTÁ EN PROCESO, Y QUE HA HECHO PRESENCIA EN LA POLÍTICA NACIONAL DESDE HACE MUCHO TIEMPO. (Julián Mejía B.)

Al final del blog encontrarán una propuesta, escrita por Julián Mejía Botero, que de paso recoge otras propuestas y aporta construcciones colectivas hechas en Caldas, y sobre la que podemos seguir buscando consensos. Los invitamos a que la lean y opinen al respecto.

VÍDEO PROGRESISTAS CALDAS

18 de octubre de 2012

PARA QUÉ ORGANIZAMOS A PROGRESISTAS



INTERVENCIÓN DE ANTONIO NAVARRO, VOCERO DEL MOVIMIENTO NACIONAL PROGRESISTA, EN LA ASAMBLEA DISTRITAL DE BOGOTÁ
Compañeras y compañeros:
Empieza a consolidarse un proceso organizativo para el Grupo Significativo de Ciudadanos Progresistas, del cual formamos parte ustedes y nosotros al lado de miles de compatriotas a lo largo y ancho del país, y que hoy en Bogotá reúne a 1.250 delegados, 1.000 de los cuales fueron elegidos por voto ciudadano.
Es esencial definir el objetivo de avanzar en la organización del grupo significativo de ciudadanos que nos agrupamos con el nombre de Progresistas. Hagamos un resumen de tres cosas que NO podemos ser y tres que SÍ debemos hacer.

a. Esta no puede ser una fuerza política solamente electoral. Algunos compañeros sustentan toda la argumentación de sus derechos internos en lo que sucedió el pasado 30 de octubre de 2011. Aunque ello es importante, reducir Progresistas a una fuerza política ligada sólo a las fechas electorales, es minimizar la importancia de nuestro movimiento político en el siglo XXI. Las elecciones son muy importantes como mecanismo de acceso al poder, pero mantener y mejorar la sintonía con la opinión pública es asunto de todos y cada uno de los días. Además, adquirida la alcaldía de Bogotá, el acompañamiento al esfuerzo de gobierno, desde fuera del gobierno, se vuelve una tarea vital para el movimiento político, aun más que para el gobierno mismo. Finalmente, el gobierno tiene una fecha límite de terminación en tanto que el movimiento debe aspirar a la permanencia.
b. No puede tampoco ser una bolsa de empleo. Una idea generalizada es que ganamos y por lo tanto llega la oportunidad de conseguir un empleo público. Algunos lo conseguirán pero es aritméticamente imposible dar empleo a los 740 mil votantes o a sus familiares, así se quisiera. Además, en el fondo esa es una relación de intercambio de favores, que es la razón fundamental de la mala calidad de la política en nuestro país. Si lo que queremos es sólo hacer clientelismo, creo que Progresistas es el lugar equivocado, porque representamos una aspiración de cambio en muchas cosas, empezando por cambiar la política.
c. No es tampoco un campo de batalla interno. Ya vivimos esa situación en otras experiencias partidarias y muchos nos negamos a repetirlas. Además, quienes llegan nuevos y encuentran discusiones internas manejadas incorrectamente, sienten que no vale la pena ingresar. La fraternidad es esencial como un valor de nuestra organización y debemos poder resolver nuestras diferencias sin polarizaciones agudas como las que hemos visto recientemente en algunos de los encuentros de localidad.
No somos un movimiento de ángeles de la guarda sino de seres humanos con virtudes y defectos y por eso requerimos reglas de juego claras y democráticas, pero la fraternidad es un valor que debemos practicar todos los días con nuestros compañeros. Fraternidad, fraternidad en la diferencia.
Qué SÍ es Progresistas
a. El movimiento que queremos existe para realizar un trabajo político permanente, para trabajar continuamente con la población, con los vecinos, con los compañeros de trabajo. Es esencial que crezca e influya de manera creciente en la comunidad. Queremos a Progresistas en Bogotá haciendo parte de muchas organizaciones de base, desde las Juntas de Acción Comunal hasta los Comités de Usuarios del Transporte Público. Queremos Progresistas convocando y participando en los Cabildos de presupuesto participativo. Queremos a Progresistas movilizando conciudadanos por la reforma de la salud. Queremos a Progresistas dinamizando la democracia participativa.
Para ello todos los nodos de Progresistas deben tener un mínimo de tres elementos básicos:
Una reunión por semana.
Un plan de acción política.
Una vocería.
Por último pero no por ello lo menos importante, no nos olvidemos que somos el movimiento político que gobierna la ciudad de Bogotá. Nuestra suerte y la del gobierno están estrechamente ligadas. Debemos ayudar al éxito de nuestro gobierno y acompañarlo en sus iniciativas.
b. Progresistas cree en la diversidad. Ella debe ser un activo de una fuerza como la nuestra. Lo que en otras agrupaciones ha sido un problema, aquí tiene que ser un beneficio. Diversos somos porque aquí coincidimos pensamientos, orígenes e historias de muy distintas fuentes con unos acuerdos conceptuales fundamentales. Y debemos serlo aún más. Por eso tenemos las puertas abiertas para quienes compartan nuestros principios, pues sin ese acuerdo fundamental no puede haber unidad constructiva.
c. Progresistas tiene principios. Sin ellos seríamos una mera agrupación oportunista.
Los principios del Progresismo
Ser Progresistas es cumplir con una docena de principios.
1. Fraternidad, ya lo dijimos.
2. La Diversidad, es nuestro más grande activo.
3. No robar ni dejar robar. Es esencial practicarlo y defenderlo como un principio no negociable.
4. Renovar la política, que hoy es de pésima calidad. El clientelismo entendido como una relación personal de intercambio de favores entre los electores y los elegidos está en el corazón de esa baja calidad del ejercicio político en el país. Debemos practicar una manera distinta de resolver la ecuación, así como proponer y defender una reforma política seria que la materialice.
5. Inclusión Social. Primero los pobres, segundo los pobres, tercero los pobres. Para los débiles es para quienes existimos. Esto significa proponer y practicar políticas de educación y salud democráticas y eficientes, tales como tres años de preescolar y educación superior gratuita, desaparición del ánimo de lucro en los servicios de salud, promoción del empleo digno para reemplazar la informalidad generalizada, al lado de muchas otras políticas de lucha contra la desigualdad, con resultados, incluyendo desarrollo rural integral para los campesinos marginales, los verdaderos pobres entre los pobres.
6. Aplicación de la Constitución de 1991, especialmente en su concepción de “Estado Social de Derecho”. Más que seguir reformando y deformando la Carta del 91, debemos aplicarla y lograr que llegue a la vida diaria de nuestros compatriotas
7. Desarrollo económico que favorezca el empleo y la nación. No podemos compartir una política económica que priorice la inversión extranjera, casi exclusivamente en minería, con una enorme revaluación de la moneda, mientras los sectores que generan empleo y valor agregado como la industria y la agricultura languidecen, todo ello en un marco de tratados de libre comercio cuyo efecto real es el incremento de las importaciones y el decaimiento de las exportaciones diferentes a las mineras. En este tema afirmamos “Minería sí, pero no así”.
8. Conservar el medio ambiente no es un tema de relleno. Es una política esencial. El calentamiento global llegó para quedarse. El desarrollo de políticas de inversión, de asentamiento de poblaciones en el territorio, de producción agropecuaria, debe considerar el medio ambiente de manera seria. Es una responsabilidad con el presente y el futuro del país y también del planeta.
9. La prevalencia de lo público. El interés general debe primar siempre sobre el particular. Este principio debe concretarse en diseño de políticas que lo materialicen en áreas como la seguridad ciudadana, el transporte, la educación, la salud, la propiedad de la tierra, el desarrollo económico y social.
10. Democracia Participativa. Es la democracia del siglo XXI. Presupuesto participativo, uso de los referendos para decidir políticas públicas específicas y, en general, aplicación de los contenidos constitucionales sobre la materia.
11. Paz. El logro de la paz entendida como el final del uso de las armas para resolver diferencias políticas o sociales es una prioridad nacional a la cual unimos nuestra voluntad los Progresistas, sin dudas ni dobleces. No apoyamos la combinación de las formas de lucha y esperamos que el actual proceso de negociaciones concluya felizmente.
12. Integración latinoamericana. Este continente al sur del río Bravo tiene su futuro ligado a su capacidad de integrarse. Lo que está sucediendo en Suramérica es un paso adelante, pero falta mucho aún para que dejemos de ser un conjunto de países dispersos y débiles pudiendo ser prósperos e influyentes si podemos diseñar y aplicar políticas comunes.
Para los Progresistas de Bogotá el programa de trabajo directo en desarrollo de estos principios es el Plan de Desarrollo de la ciudad que obedece a la inclusión social, el ordenamiento alrededor del agua y la prevalencia de lo público.

EL MOMENTO POLÍTICO
La renovación de la política y también del gobierno, ha sido una permanente aspiración de los colombianos en la última generación, para no ir más atrás. Esa búsqueda de la renovación ha producido múltiples olas de opinión. Revisemos rápidamente las más importantes en los últimos 30 años.
El Nuevo Liberalismo con la figura de Luis Carlos Galán fue la primera de ellas, frustrada con su asesinato en 1989.
Luego, la Alianza Democrática M-19, en 1990, recibió el apoyo de un alud de votantes que permitió configurar un cuerpo constituyente inédito en su composición y escribir la actual Carta de los colombianos.
Apareció después el fenómeno de Antanas Mockus que lo llevó en hombros a la alcaldía de Bogotá.
Posteriormente, ese espíritu de renovación se expresó apoyando a Noemí Sanín en 1998, quien estuvo cerca de ser la primera mujer en llegar a la Presidencia de la República.
El fenómeno de “alud de opinión” acompañó a Álvaro Uribe con sus propuestas de seguridad y reforma de la política. El fracaso de las conversaciones de paz del Caguán produjo ese resultado.
Incluso en la campaña que llevó a la reelección de Álvaro Uribe en 2006, una ola más pequeña pero importante impulsó a Carlos Gaviria a la votación de 2 millones 600 mil votos.
La última gran esperanza de cambio ocurrió en el año 2010 con la “Ola Verde”, que 45 días antes de la primera vuelta tenía ganadas las elecciones, resultado que no logró concretarse para infortunio de los propósitos de renovación del país.
Estoy seguro que esa opinión que busca el cambio serio de la política y el gobierno se va a expresar con mucha fuerza en 2014. Veamos el panorama ante el cual estamos.
Por una parte, el expresidente Uribe quiere lograr que la opinión vuelva al 2002, para lo cual intenta replicar la necesidad de seguridad que lo catapultó entonces. Uribe está jugado a fondo y todo indica que encabezará una lista al Senado mientras busca un candidato presidencial.
El presidente Santos quiere su reelección y está haciendo lo posible por lograrla. Lo más importante que tiene entre manos es el proceso de paz que va a empezar en las próximas semanas. Pero no hay que creer que es el único ganador si esas conversaciones avanzan. También ganarán las Farc y sus aliados más cercanos, y ganaremos nosotros, pues bajaría la importancia de la seguridad en la agenda nacional, mientras tomaría mayor importancia temas como la lucha contra la corrupción o la agenda social.
La conexión de Santos con la ciudadanía es pobre, muchas obras de gobierno no son sentidas ni reconocidas por los ciudadanos y la opacidad de sus relaciones con el Congreso le costó ya una baja en las encuestas. Ese clientelismo va a continuar, pues Congreso y Gobierno lo necesitan.
Quedamos el resto de los colombianos, que no nos sentimos identificados ni con el “todo vale” del expresidente Uribe ni con la Unidad Nacional clientelista y falta de habilidad para bajar al terreno del presidente Santos. Lo primero que debe hacerse es entender cómo se va a presentar de nuevo la ola de opinión en el 2014. Además, qué podemos hacer para ayudarla y, sobre todo, aprendiendo del pasado, cómo lograr que esta vez sí se logre conseguir una victoria nacional, para que en Colombia también llegue la renovación en la política y en el gobierno.
La reunión reciente de “pedimos la palabra” no es un partido nuevo sino una agrupación inicial de quienes queremos ser alternativa. Los Progresistas somos parte de esa búsqueda. Probablemente la ola de opinión para la Presidencia de la República del 2014 se moverá en un escenario de la amplitud de “pido la palabra”. Los hechos venideros lo determinarán.
El 2014 es la oportunidad para organizar una alternativa política nueva. Las olas de opinión deben estar asociadas a agrupaciones políticas duraderas y es el momento de avanzar también en ese sentido. En su momento, debemos decidir si nuestra organización política permanente sea exclusivamente Progresistas o debemos construir un movimiento más amplio y variado. Esa no es una decisión para hoy. Es para tomarla avanzado el año próximo. Ahora nuestra obligación es organizar a Progresistas y dotarlo de mecanismos democráticos para funcionar, crecer y tomar decisiones.

LA TAREA INICIAL DE LOS PROGRESISTAS EN BOGOTÁ
Una primera tarea es organizar un evento público que celebre un año de la elección de nuestro alcalde, presente a Progresistas públicamente y defienda la administración de la ciudad. Todos y todas a la Plaza de Bolívar en Bogotá este 30 de octubre a las 4 pm. Esa es la tarea principal del hoy y del ahora. Vamos por ella. Para definir el Comité Organizador del evento, invitamos ya a los cabezas de lista de la elección de delegados este lunes a las 5 pm en la ADE norte, calle 25 a # 31 – 30.

Comité Nacional de Impulso
Antonio Navarro Wolff
Vocero
POR LA COLOMBIA QUE SOÑAMOS: PROGRESISMO, Nueva Fuerza Política. - MOVIMIENTO NACIONAL PROGRESISTAS / PROGRESISTAS CALDAS ___ fuerza política en construcción. "Ser PROGRESISTA es respetar, como nos gusta que nos respeten"; "Ser PROGRESISTA es creer en los otros, como nos gusta que nos crean"; POR LA COLOMBIA QUE SOÑAMOS: Nueva Fuerza Política MOVIMIENTO NACIONAL PROGRESISTAS / PROGRESISTAS CALDAS: fuerza política en construcción. "Ser PROGRESISTA es hacer primar el interés general sobre el interés particular o de grupo" "Ser PROGRESISTA es SER pacifista, no violento" "Ser PROGRESISTA es rechazar la violencia como instrumento para hacer política" MOVIMIENTO NACIONAL PROGRESISTAS / PROGRESISTAS CALDAS: POR LA COLOMBIA QUE SOÑAMOS Y NOS MERECEMOS. "Ser PROGRESISTA es SER DEMÓCRATA Y ESO NOS COMPROMETE CON LA PARTICIPACIÓN, LA TRANSPARENCIA Y LA HONESTIDAD."