TALLER NACIONAL PROGRESISTA

El 14 de septiembre se llevará a cabo un taller nacional progresista con la idea de debatir la participación del progresismo en la propuesta de integración con el partido Verde y con el movimiento Compromiso Ciudadano, entre otros grupos y sectores.
En la página central de Progresista (http://www.progresistas.co/) encontrarán información complementaria.
El día anterior, jueves 13, se reunirán los jóvenes para analizar su situación dentro del progresismo, y para acercar posiciones sobre el que hacer en estas circunstancias.

PROGRESISTAS

Primer Movimiento Político
de construcción colectiva del siglo XXI

¿QUÉ ES SER PROGRESISTA?

ALGUNOS LO DEFINEN COMO UNA ACTITUD, Y TIENEN RAZÓN. OTROS LO ENTIENDEN COMO UNA CONCEPCIÓN DEL ESTADO, Y TAMBIÉN TIENEN RAZÓN. PERO LOS QUE PERTENECEMOS AL MOVIMIENTO NACIONAL PROGRESISTA SABEMOS QUE ES UNA PROPUESTA POLÍTICA ALTERNATIVA, CUYA DEFINICIÓN ESTÁ EN CONSTRUCCIÓN Y CUYA ORGANIZACIÓN ESTÁ EN PROCESO, Y QUE HA HECHO PRESENCIA EN LA POLÍTICA NACIONAL DESDE HACE MUCHO TIEMPO. (Julián Mejía B.)

Al final del blog encontrarán una propuesta, escrita por Julián Mejía Botero, que de paso recoge otras propuestas y aporta construcciones colectivas hechas en Caldas, y sobre la que podemos seguir buscando consensos. Los invitamos a que la lean y opinen al respecto.

VÍDEO PROGRESISTAS CALDAS

23 de octubre de 2012

¿Oposición feroz a una paz negociada?


Martes 23 de octubre de 2012
Escribí recientemente un trino diciendo que no comprendía porqué algunos tuiteros seguían llamándome, a modo de insulto, “terrorista”  si el M-19 había firmado la paz hace 22 años y había cumplido totalmente sus compromisos, hasta sobre-cumplido diría yo, si tenemos en consideración que continuamos en el acuerdo de paz después del homicidio de Carlos Pizarro en abril de 1990.
Recibí un alud de voces de apoyo pero también muchas otras muy agresivas haciendo los reclamos más dispares. Twitter es un mecanismo que permite seguirle el pulso a una parte de la opinión pública colombiana, especialmente la de los jóvenes urbanos.
Empecemos por los argumentos más comunes. 

P/El M-19 llegó a la Asamblea Constituyente con asientos regalados por el Gobierno Nacional.     R/No señor, fue con el voto de casi el 27% de los colombianos.     P/Voy a confirmar eso aunque no lo creo. Y si fue así, debieron ser votos comprados.


P/ Los del eme no pagaron un solo día de cárcel   R/No es cierto, replico, yo mismo estuve preso en La Picota condenado en un Consejo Verbal de Guerra 

P/ Pues falta que se vaya de nuevo para la cárcel a pagar sus crímenes, asesino

P/ A Ustedes no les ha pasado nada mientras hicieron sufrir mucha gente   R/ Sin que quiera personificar nada, yo mismo perdí mi pierna izquierda y sufrí graves alteraciones en mi habla por un atentado mientras negociaba la paz en 1985 

P/ Pues bien hecho. Para que se metió de guerrillero?

P/  Porqué vamos a negociar nada? Derrotemos a la guerrilla y los metemos presos a todos R/ Por qué en Suráfrica si fue buena la negociación y en Colombia no? 
P/ Porque Mandela es muy distinto de Ustedes, terroristas.

Creo que este tipo de argumentos ocultan más que un asunto de amores y odios. Hay un problema de doctrina sobre el conflicto, sus características y sus posibles soluciones.
En diciembre de 1984 en las montañas del Cauca, un campamento del M-19 fue rodeado por el ejército colombiano y se combatió durante 14 días. Pero el cerco no era completo. Había una ruta de salida dejada a propósito por las tropas oficiales, buscando que los guerrilleros no lucharan hasta la muerte. Así la victoria costaría menos vidas.
Esa concepción de dejar una salida al contrincante primó en la doctrina de las guerras irregulares hasta el 11 de Septiembre. Cuando Al Qaeda aplicó en gran escala el sacrificio de las vidas de sus combatientes como la manera de atacar a la potencia más grande del mundo, ya evitar que el enemigo luche hasta la muerte perdió todo sentido y el conflicto se convirtió en una guerra a muerte. La derrota total se convirtió en la única salida.
El gobierno de Colombia asumió en 2005 la nueva doctrina de los Estados Unidos, principalmente buscando la ayuda militar de ese país. Se cambiaron las categorías. De “conflicto armado interno” se pasó a “eliminación de la amenaza terrorista”.  
La de Colombia no es ni ha sido nunca una guerra a muerte: sigue siendo una clásica guerra de guerrillas.
Empezó en 1948 con un conflicto brutal entre los dos partidos históricos, que produjo 300 mil muertes en 9 años. En los largos 64 años que han pasado desde entonces, el conflicto ha mutado y se ha deteriorado, pero sigue siendo un conflicto en el cual se puede encontrar una salida menos cruenta que el de una guerra a muerte.
En los últimos 13 años, la situación militar del conflicto ha cambiado mucho. Cuando se sentaron con el presidente Pastrana en 1999, las Farc creían que si no se aceptaban sus condiciones en la negociación, ellos podrían ganar la guerra. Se equivocaron.
Hoy, con varios de sus mandos muertos en acciones militares, con miles de desertores y la pérdida de la mitad de las regiones donde operaban, está claro que su victoria es imposible. Esa es la condición esencial para que opten por el camino de buscar un acuerdo.
No se puede hoy cometer un error de apreciación equivalente al de las Farc en 1999 y extrapolar el actual período de iniciativa estatal creyendo en una rápida victoria. Los 8 mil combatientes de las Farc  produjeron 6.000 bajas de la Fuerza Pública en los últimos 3 años. Además cuentan con financiación y base social campesina en las 64 mil hectáreas de coca que hay en Colombia.
Los costos sociales siguen siendo muy grandes. A los millones de desplazados se suman miles mas cada año. En sólo Nariño, se producen 20 desplazamientos masivos cada año por culpa del conflicto. Las víctimas siguen creciendo todos los días.
Por eso, poniendo a un lado la doctrina de la guerra a muerte,  hay que intentar una salida menos cruenta para el país, sin entregar los principios de la democracia y el Estado de Derecho. Por el contrario, es una victoria para las instituciones incorporar a ellas a quienes se rebelaron en otros tiempos.
¿Quien puede hacer entender esta verdad simple y humanitaria a ese sector de jóvenes urbanos que no han vivido el conflicto?


POR LA COLOMBIA QUE SOÑAMOS: PROGRESISMO, Nueva Fuerza Política. - MOVIMIENTO NACIONAL PROGRESISTAS / PROGRESISTAS CALDAS ___ fuerza política en construcción. "Ser PROGRESISTA es respetar, como nos gusta que nos respeten"; "Ser PROGRESISTA es creer en los otros, como nos gusta que nos crean"; POR LA COLOMBIA QUE SOÑAMOS: Nueva Fuerza Política MOVIMIENTO NACIONAL PROGRESISTAS / PROGRESISTAS CALDAS: fuerza política en construcción. "Ser PROGRESISTA es hacer primar el interés general sobre el interés particular o de grupo" "Ser PROGRESISTA es SER pacifista, no violento" "Ser PROGRESISTA es rechazar la violencia como instrumento para hacer política" MOVIMIENTO NACIONAL PROGRESISTAS / PROGRESISTAS CALDAS: POR LA COLOMBIA QUE SOÑAMOS Y NOS MERECEMOS. "Ser PROGRESISTA es SER DEMÓCRATA Y ESO NOS COMPROMETE CON LA PARTICIPACIÓN, LA TRANSPARENCIA Y LA HONESTIDAD."